jueves, 26 de diciembre de 2013

Catalá-Roca, símbolo de la fotografía documental en España

La exposición Obras maestras del Círculo de Bellas Artes, reúne 150 de sus obras más representativas en las que se retrata en blanco y negro la España de los años 50 y 60, que se batía entre su aspecto más rural y las capitales pobladas de burgueses. Un país de contrastes que Catalá Roca se limitó a recoger con su cámara.
Está apoyada, además, por un vídeo fotográfico, material de trabajo y esas 150 imágenes alejadas de cualquier connotación artística, algo en lo que el profesional puso mucho empeño. Amó la realidad y rechazaba la categoría de artista. Le importaba poco que se destruyeran sus fotografías y no deseaba que se las enmarcara. 
Retrató los desenfrenados cambios que se producían en los campos y ciudades. Así, el conjunto de su obra es un magnífico retrato del siglo XX.
Considerado uno de los grandes fotógrafos documentales de la época de la dictadura franquista, lleva la etiqueta de "fotógrafo ausente", siendo el pionero de lo que posteriormente Henri Cartier-Bresson definiría como "el instante decisivo", pues consideraba que no se podía dudar en el momento de tomar la fotografía.

Su obra es una auténtica enciclopedia gráfica del cambio y las transformaciones. Las trivialidades del día a día, que él se encargó de atrapar con su cámara, constituyen auténticos documentos históricos de la España de la posguerra.
Supo respetar la distancia exacta para narrar desde una posición de testigo, lo que hace que estar delante de una de sus fotografías sea como hacer un viaje en el tiempo.
Su obra fue también el complemento visual de las guías que publicaba la editorial Destino, para que los españoles pudieran conocer lo grande y rico que era un país sumido en una dura posguerra.
Constituye la piedra angular de la fotografía documental en España. 

Y precisamente de ello trataba una exposición que se celebró el año pasado en la Fundación Telefónica. De la mano de Enrique Cano, hizo un homenaje a los fotógrafos, para ponerles cara a través de un retrato. La muestra llevaba el título de Fotógrafos, la voluntad de contar y recogía el paso de la historia de España y de él mismo. Dos años de selección para un total de 54 retratados, todos ellos fotoperiodistas, entre los que se encontraban Premios Nacionales de Fotografía y ganadores del Word Press Photo.
Profesionales que en su día recogieron instantes de momentos históricos sociales, culturales o políticos de la segunda mitad del XX. Entre los que se encuentran episodios de la transición española, el Golpe de Estado del 23 F o los triunfos y fracasos del fútbol español de los 70.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Matadero Madrid, un nuevo centro cultural al alcance de todos


El Matadero de Madrid se ha convertido en un espacio donde disfrutar del arte y la cultura.
En las naves en las que hasta 1996 se realizaban funciones de matadero industrial y mercado de ganado, habitan ahora grandes exposiciones, obras de teatro diario y conciertos. En la instalación, son multitud las salas que conforman el centro cultural. Un café teatro, una cineteca, una oficina de coordinación y una sala de exposiciones.


A esto se le suma la Central de Diseño, la Casa del Lector, donde se realizan exposiciones, talleres y cursos relacionados con el libro y la lectura y el Red Bull Studio, que ocupa la llamada Nave de la Música, que tiene un estudio de radio y de grabación, un escenario para conciertos de poca dimensión y nueve salas de ensayo.


Cuenta con una página web muy ordenada donde se nos explican todas las actividades que nos ofrece este nuevo núcleo de cultura en la capital. Matadero Madrid contribuye a extender la centralidad de la ciudad de Madrid al río Manzanares, dotando de identidad artística al espacio urbano del sur de la ciudad de la los distritos de Arganzuela y Usera. 
Con su oferta renovada y diversa y su acceso libre y gratuito aspira a convertirse como espacio único en un símbolo cultural.

martes, 17 de diciembre de 2013

El Museo Provincial de Lugo nos ofrece un amplio abanico de actividades culturales


El Museo Provincial de Lugo es todo un centro cultural, que cuenta con actividades muy variopintas y adaptadas a todos. Desde programas de actividades escolares hasta programas de autismo "yo en ti tú en mí".
Está dentro de la red museística en la que también están el Museo de Narla, el Pazo de Tor y el Museo del Mar. Todos pertenecen a la Diputación Provincial de Lugo y dependen de ella en cuanto a financiación se refiere.


Hablamos con Encarna Lago, gerente de la red museística de la provincia, que nos cuenta que siguen un plan estratégico. No tienen unas iniciativas específicas para darse a conocer, si no que cuentan con unas funciones fijas del museo, que son conservación, cuidado del patrimonio, investigación, y, por último, difusión. Esta última cuenta con multitud de departamentos, entre los que están:
Comunicación TIC, destinado al público de la red
Difusión, referido a los medios de comunicación y a prensa
Recepción, de visitantes "en puerta"
Didáctica, con actividades especiales para mayores, pequeños, jóvenes, familias y colegios, entre otros.

Se ha consolidado, a base de mucho trabajo durante muchos años, como una institución cultural no solo a nivel local, si no también provincial. Se trata, señala Encarna, de adaptar el museo a su propia realidad. Buscando referentes -por ejemplo, en el ámbito de la investigación-, pero también siendo un espejo en el que se miran otras instituciones culturales. El Museo de Lugo destaca, por ejemplo, en accesibilidad, en la desaparición de las barreras a la hora de tener contacto con la cultura.

Una de las claves de la buena respuesta que está dando el público es su amplia y variada oferta de actividades.
Multitud de programas (de actividades escolares, de familia, extraescolares), exposiciones temporales (de arte contemporáneo, por ejemplo), bellas artes, exposiciones sobre restos arqueológicos, programas de investigación, conciertos de otros países, proyección de cine árabe, programas para personas invidentes, programas para presos en la cárcel...

Desde la dirección del museo, aseguran estar "muy satisfechos" con la actitud que está teniendo el público ante sus iniciativas culturales.

Encarna se toma unos segundos para contestar acerca de la actividad más destacada o aquélla que más satisfacción le produce, pero, tras hacer un recorrido mental por cada una de las salas del museo, parece tenerlo claro, la museología social. Es un proyecto que toca temas de género, así como muchas actividades dirigidas a los discapacitados.

Debido a la exposición en el centro cultural de la villa, Terracota Army, Guerreros de X'ian, de la que podemos disfrutar en Madrid hasta el mes de marzo, y el reciente debate sobre las réplicas como preservación de la cultura, hablamos con Encarna sobre ello. Su respuesta es sencilla y directa. La réplica en una exposición ayuda a mejorar nuestro conocimiento sobre la obra. Puede, ser manipulada por personas ciegas que no tendrían esa posibilidad con el original. Desde el punto de vista didáctico, por tanto, ofrece unas posibilidades que no podríamos disfrutar sin la existencia de las mismas.
Sin embargo, compara las réplicas de restos históricos con la pintura. "Una fotografía o una copia sobre una obra pictórica, difícilmente nos va a decir lo mismo que su original."
Volviendo a los restos arqueológicos, que ejemplifica con una vasija reconstruida, las copias nos aportan más información sobre "cómo fue o cómo sería" -en este caso la vasija-, miles de años atrás.



ENCARNA LAGO
Nació el 22 de julio de 1962 en Barcelona
Funcionaria desde hace más de 28 años, trabaja en el museo desde el año 1991.
En el 99 empieza como responsable de didáctica y es en el año 2006 cuando da el salto a la gerencia de toda la red museística de la provincia de Lugo.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Réplicas históricas: de la conservación de los originales al disfrute de los visitantes

El Centro Cultural de la Villa nos ofrece la posibilidad de viajar en el tiempo. Sí, nos traslada al pasado mediante una exposición de los guerreros del Xi'an.
La muestra se trata de una reproducción de la sección del foso 1 de la gran excavación de Xi'an a escala 1:1, con más de 90 guerreros y varios elementos interactivos, que son, junto a las nuevas piezas, lo más novedoso de la exposición.
Hasta un total de 70 fantásticas reproducciones procedentes de los hallazgos del mausoleo de Qin Shi Huang. Ocho de ellas son impresionantes reconstrucciones de figuras humanas de muy buena calidad.
Entre guerreros, caballos, armas, joyería, arte y equipamiento de guerra del Ejército de Terracota del Primer Emperador Chino, la exposición, organizada por Letsgo y 16 Escalones Producciones, suma 150 réplicas a tamaño original.


La escenografía está cuidada al detalle, la sala -oscura con juego de luces- recrea un templo funerario en penumbra, y la ventaja de que se trate de réplicas, hace posible que haya piezas por todo el museo. La idea nació como recreación del hallazgo arqueológico a una escala suficiente como para plasmar su característica mezcla de misterio y grandiosidad.
Cada estatua es única, no siguieron ningún molde, el nivel de detalle que se aprecia es increíble y cada soldado tiene personalidad propia. 
Por si fuera poco, la muestra cuenta con un documental con la historia de este gran descubrimiento en 1974, que tuvo lugar durante unas obras para el abastecimiento de agua en la República Popular China.
Su próximo destino será Estados Unidos, y lo que pretende es despertar la pasión y el conocimiento por la historia y el arte, así como mostrar los modos de vida de una época legendaria y concienciar sobre la importancia capital de la conservación del patrimonio histórico.


Otro de los objetivos es acercar una parte muy importante de la historia y la cultura china, a los cerca de 180.000 residentes chinos en Madrid, en el marco del 40 aniversario de las relaciones diplomáticas entre estos dos países.
Resultaría imposible realizar una exposición de este tamaño con los originales. Pero el debate está abierto. ¿Valen más un par de guerreros originales o muchas réplicas?


En nuestro país, concretamente en Cantabria, tenemos las Cuevas de Altamira. Se trata de una cavidad natural en la roca en la que se conserva uno de los ciclos pictóricos y artísticos más importantes de la Prehistoria. Se creó, debido a su importancia se decidió poner las pinturas a exposición, pero pronto se vio que peligraba su microclima y la conservación de las mismas. Se buscó una solución, controlar los visitantes que accederían al interior de las cuevas. Pero la consecuencia inmediata de ello fueron largas listas de espera -de hasta un año-, para las visitas.


Por eso se decidió hacer una réplica de las cuevas. Nació pues la Neocueva de Altamira, la reproducción más fiel que existe, muy similar a cómo se conocía 15.000 años atrás.
Se llevó a cabo con las mismas técnicas de dibujo, grabado y pintura que emplearon los pintores paleolíticos. La copia se llevó a tal extremo que durante el estudio de los originales se descubrieron nuevas pinturas y grabados.

Lejos de lo que puede pensar mucha gente, en mi opinión, creo que las réplicas son una de las maravillas culturales más grandes de las que podemos disfrutar en nuestros días. Se ha llegado a un punto en el que no sabes realmente cuál es el original, y las copias llegan a ser tan exactas que recrean perfectamente el ambiente de la época, aunque estemos hablando de hace miles y miles de años. Me parece que se llega a actitudes muy egoístas, con argumentos, por ejemplo, como este "si no son los reales no tienen el mismo valor". Creo que es digno de reconocimiento el mérito de llegar a reproducir algo de hace tantos años atrás, y hacerlo de manera tan perfecta.
Y no es por capricho, las réplicas nacen de la necesidad de salvaguardar la existencia y el aspecto de los elementos históricos de la comunidad. Pensando en la cultura como atractivo turístico y un activo imprescindible e irrenunciable.

martes, 10 de diciembre de 2013

El turismo cultural hace posible la inversión para preservar monumentos históricos


En la actualidad, el turismo se vive como una necesidad e incluso como una actividad que contribuye al desarrollo de los países y regiones, y ha dejado de verse como un producto de lujo reservado a personas con tiempo libre y grandes recursos económicos. La relación que existe entre cultura y turismo ha generado en los últimos años el denominado turismo cultural, que ayuda a preservar y dar a conocer los monumentos y sitios históricos. Así como genera puestos de trabajo.
Está considerado como un tipo de turismo alternativo, que surge como propuesta diferente al turismo de ocio, a pesar de que muchas veces ambos se combinan. Suelen realizarse estancias cortas de tres o cuatro días.
El hecho de que el turismo cultural genere riquezas y beneficios, ayuda y hace posible que se invierta en la restauración y cuidado de monumentos, obras históricas o patrimonios culturales.


Después de consultar el cuadro resumen del anuario de Estadísticas culturales del ministerio de educación, cultura y deporte, observamos que los viajes con reserva se han incrementado. Podemos deducir que estos viajes planificados fomentan el ahorro o por lo menos el control casi total de los gastos, haciendo que evitemos de esta forma las sorpresas y timos.
El turismo cultural ha disminuido en las fechas de navidad, puentes y verano, y se ha incrementado, sin embargo, los fines de semana. Este es un factor significativo también económicamente hablando. El coste de cualquier alojamiento o medio de transporte sube en fechas señaladas y festivos. Además, cuando elegimos un fin de semana aleatorio, evitamos aglomeraciones y atascos.

El gasto baja en cualquiera de las comunidades autónomas, y en cualquiera de las franjas de edad, incluso en la que más gastaba, que era de 25 a 44 años.
En cuanto a los turistas extranjeros, sus principales destinos dentro de territorio español son, por orden, Cataluña, Baleares, Madrid, Canarias (que superaba a Madrid pero desde 2010 bajó) y Valencia.

Sorprendentemente, el gasto de los internacionales en nuestro país se ha incrementado en los últimos años, entre aquellos de 25 a 64 años.

lunes, 9 de diciembre de 2013

La magia del cine gracias a Georges Mèliés

Ayer remataba una exposición en el Caixa Forum de Madrid sobre George Mèliés, uno de los pioneros del séptimo arte, que introdujo la fantasía en el cine.

En ella pudimos disfrutar de una gran colección (que conserva La Cinèmathéque française) de un total de 400 objetos entre carteles, películas, dibujos, máquinas y vestidos considerados una joya porque en su día el autor quemó los originales de todas las películas cuando se arruinó en la Primera Guerra Mundial, y fue tras el éxito conseguido cuando se pudieron recuperar ciertas partes.
Dirigió las películas con los trucos más inverosímiles de los inicios del cine, logrando transportar a los espectadores a multitud de países y mundos que solo existían en su imaginación, entre 1896 y 1912.
Algunas de sus principales aportaciones al mundo del cine fueron la introducción de la magia, el sueño y la ficción. Aplicó la técnica del ilusionismo y de la linterna mágica: pirotecnia, pasos de manivela, efectos ópticos, efectos de montaje y color...


Precursor del cine fantástico y de los filmes de trucaje, su éxito reside en su afirmación de que los sueños podían transformarse en realidades a través de trucos.

De carácter inquieto y con una imaginación desbordante, Mèliés nos deja hasta 500 historias llenas de locura creativa, de amor por la magia, entendiendo el cine como él, como una ilusión.
Su obra sigue presente en nuestros días, sobre todo en las grandes producciones de Hollywood. Él mismo afirmó en 1933, "¿quién puede vivir sin féerie, sin un poco de fantasía?".

Sin duda sin su existencia el cine que hoy conocemos no sería el mismo. Recientemente fue redescubierto por el  gran público gracias a la película de Martin Scorsese La Invención de Hugo.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Jorge García nos acerca al mundo de la restauración en los museos

El pasado 4 de diciembre, nos vistió en la Facultad de Ciencias de la Información el jefe de restauración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía  para descubrirnos un poco más sobre el mundo de los restauradores en los museos. Éstos se ocupan de los aspectos físicos de las obras de arte que vinculan el museo, explicaba, y determinan los límites para mirar y preservar dichas obras de arte.

En plantilla son un total de 22 personas, y cuentan también con un equipo en prácticas, o gente que viene gracias a las becas del ministerio o del propio museo, con lo que son alrededor de 30 las  personas que trabajan a lo largo del año.
Científicos, restauradores, historiadores, son algunas de las profesiones que nos encontramos detrás de la restauración de las obras del Museo Reina Sofía.


Se encargan, entre otras cosas, de decidir cómo se mueven (embalaje y transporte), manipulan y exponen las obras de las exposiciones temporales. Además, determinan la temperatura ambiente de las salas, ya que el excesivo calor -o frío- podría dañar las pinturas; y el flujo de gente que visita la exposición, porque si es demasiado abundante la conservación es peor.

Como todo, este también es un sector que se ha tenido que amoldar a los nuevos tiempos. En la actualidad, se procede a la revisión de los criterios de actuación, ¿cómo se interviene en una obra de arte?, así como al trabajo con los nuevos materiales.

Para más información, consulta la página del Ministerio de Cultura, la página web de la Red Iberoamericana de Conservación de Arte Contemporáneo (RICAC), el artículo de El País sobre la conservación del Guernica o la entrevista a Jorge García Gómez Tejedor en la Cadena Ser.


martes, 3 de diciembre de 2013

La ciencia y el periodismo unidos por América Valenzuela

El pasado 28 de noviembre, la periodista científica visitaba la Facultad de Ciencias de la Información para hablar de su trabajo y de lo apasionante que puede -y debería- resultar la ciencia y la vital importancia de que la prensa haga que ésta llegue a la sociedad de una manera sencilla y atractiva.
"Todo lo que pasa en ciencia es fascinante", así de rotunda resultaba América en su ponencia. Y proseguía apuntando las claves para triunfar en este mundo, tan desconocido para todos, como es el periodismo científico. Lo primero ser buen periodista y conocer las empresas dedicadas a la ciencia, seguido del conocimiento necesario que se necesita para traducir los estudios científicos y hacer noticias entretenidas para que los ciudadanos entiendan los avances de la ciencia. "Hacer las cosas sencillas", contar anécdotas, en definitiva, buscar empatía con el ciudadano. (Y dominar el idioma, porque "la ciencia se habla en inglés").


Como experiencia personal apuntaba que una de las cosas esenciales para aprender y conocer el mundo del periodismo es "estar en todos los ámbitos a la vez", revistas, radio, televisión... definiéndose como una "mujer orquesta".

Haciendo un repaso del momento que vive la ciencia ahora mismo, Valenzuela apuntó que las cosas han cambiado. Los periodistas se han dado cuenta de que si no dan a conocer los avances y los trabajos, de forma traducida para la sociedad, conseguirán financiación. Una forma de divulgación son los blogs personales que tienen ahora los periodistas. En cuanto a la situación de España, aseguró que "si pierdes el carro tardas décadas en recuperar el ritmo", nos ha pasado en investigación, por ejemplo.

Hacia el final de la ponencia, América Valenzuela, que se mostró muy cercana y muy natural hacia los alumnos, desvelaba alguno de los secretos de las noticias científicas, y los cuidados que se tienen que tener con ellas. Han de pasar muchos filtros, estar entre otras cosas, publicadas en una revista oficial de ciencia.


El turno de preguntas dio lugar a un pequeño debate sobre la omeopatía, que define como "métodos de relajación pero no de cura", puesto que no hay evidencia científica que la avale. El coloquio terminó con un mensaje esperanzador sobre las células madre, confesó que tiene "mucha fe en ellas" y que el concepto es bueno pues tiene todos los elementos para que se quiera invertir en ello.

(Puedes escuchar a América en "Ciencia al cubo", leer su perfil en Ciencia en Redes o visitar la revista de divulgación QUO para la que escribe reportajes.

Mario Vargas Llosa, un genio de la escritura


El periodismo fue el primer oficio de Mario Vargas Llosa, con tan solo quince años. Pero fue mucho más que un periodista. Ya desde antes de morir la madrugada de ayer en Madrid, a los 77 años, estaba considerado uno de los referentes del debate político y literario en España y Latinoamérica de los últimos cuarenta años y fue un miembro destacado de una generación que revolucionó desde América la literatura en los años sesenta.
A pesar de que ha desarrollado en Europa gran parte de su carrera, recoge en sus libros el alma de su país, Perú.
Sus comienzos fueron precisamente allí, durante unas vacaciones siendo un adolescente gracias a su padre, que era gerente en la International New Service. Se dedicó a cubrir la información local y sucesos en "La Crónica", lo que le sirvió para conocer los suburbios de Lima, su ciudad natal.
Desde entonces ha pasado por todas las secciones de un periódico, exceptuando la de deportes, además de haber trabajado en la Radio Panamericana y en París durante siete años en la televisión francesa.
Actualmente impartía un curso de literatura una vez al año en la Universidad de Princenton y se encontraba con el desarrollo de la obra de teatro, "Los cuentos de la peste".


A lo largo de toda su carrera, se mantuvo siempre firme en sus ideales sobre la defensa de la libertad de expresión y su visión muy liberal del mundo, que incluso llegó a obligarle a ir a contracorriente. Buscó -y encontró- en el periodismo un complemento a su vocación literaria. Aseguró que este fue una fuente de experiencias que aprovechó como escritor.
Escribió reportajes e hizo una gran labor como columnista porque consideraba que una buena forma de implicarse en el presente era a través de artículos de opinión.

En su última entrevista, para el diario El Mundo el pasado veinte de noviembre, Vargas Llosa se declaró lector voraz de periódicos, gracias a la importancia que tiene la actualidad para él, que definió como "una fuente de trabajo que le  no aislarse en un mundo mental".
Cuando le preguntaban en esa misma entrevista sobre el problema actual del periodismo, Mario tuvo claro en todo momento qué contestar. "El inconveniente es la demanda de chismografía, escándalo y amarillismo".
Sobre los libros electrónicos y tradicionales apuntó que "hay que tratar de que coexistan. Si los libros de papel desaparecen porque los entierran las tabletas, temo mucho que suceda lo que con la televisión: que vayamos hacia una literatura quizás divertida, pero absolutamente banal". Apuntó además que el arte del entretenimiento no estimula una conciencia crítica, y que acabaremos siendo una sociedad controlada por la ciencia".


Habló también de sus raíces latinoamericanas, "Latinoamérica se ha europeizado al mismo tiempo que Europa se va latinoamericanizando".
Vargas Llosa aseguraba para El Mundo que las buenas ideas de Europa se estaban aplicando en Latinoamérica, mientras ésta aplicaba actitudes como el populismo, el derroche, la corrupción...

Para él, Europa se excedió y comenzó a vivir por encima de sus posibilidades, algo que denota una actitud cínica y de irresponsabilidad. Pero también apuntaba que ese "terrorismo derrotista" que anuncia que Europa ya no sirva no es cierto. "Se saldrá de esta, pagando un precio muy alto pero se saldrá".

Si quieres saber más sobre el periodista y escritor, consulta su perfil en clubcultura o su cátedra.



(Este es un obituario ficticio realizado como práctica para la asignatura de Periodismo Especializado en Ciencia y Cultura)