La
Biblioteca Nacional de España (BNE) nos ofrece una exposición
durante casi cuatro meses (del 27 de septiembre al 26 de enero de
2014), como conmemoración del Tercer Aniversario de la Real Academia Española (RAE).
La
exposición está organizada por la propia RAE y Acción Cultural
Española, con la colaboración de la BNE y comisariada por Carmen
Iglesias y José Manuel Sánchez.
En
ella hay más de tres centenares de piezas de diferentes épocas, que
proceden de los fondos de la Academia, que cuenta con una gran
selección de pinturas, grabados, joyas bibliográficas, retratos,
documentos, tesoros incunables, periódicos y documentales gráficos,
entre otros, que hacen posible un recorrido histórico por la
institución y en la que se destacan los momentos más significativos
de cada período.
Está
estructurada en siete apartados relacionados entre sí; éstos son:
La lengua y el habla: del sonido a la voz y a la letra, La creación
de la Real Academia Española y la Ilustración, Guerra y revolución:
1808-1812. España en el siglo XIX, España y América: la lengua que
nos une, Entre dos siglos: Las mujeres llaman a la Academia, Un
agitado siglo XX. La lengua como ciencia, Revolución cognitiva y
tecnológica. El paso al siglo XXI, que logran recrear una atmósfera
visual, auditiva, emocional e intelectual.
Es
interesante el recorrido histórico y cultural que se puede ver en la
exposición, a modo de “reloj cronológico”, del que destaco el
año 1904, en el que se otorga el primer premio nobel de literatura a
un español, José Echegaray.
La
visita nos plantea cuestiones como qué es un palimpsesto, quién fue
el inventor del papel, en qué consiste la elaboración de una hoja
de papiro, cómo se lee el braille o de qué trata la escritura
cuneiforme.
Además
de eso, nos ofrece también respuesta a preguntas que nos pueden
surgir de la propia Biblioteca Nacional, cuántos puestos de lectura
hay, o qué documentos se pueden disfrutar online.
Como
curiosidad, aparece la palabra “libro”
escrita en 7 idiomas diferentes al español. Jeroglífico egipcio,
chino, japonés, árabe, hebreo,
griego, y ruso son los idiomas de los que puedes calcar la palabra,
gracias a un panel luminoso sobre el que está escrito hasta, como
decimos, en 8 idiomas diferentes.
Es
una visita muy dinámica, de la que también puedes aprender a cerca
de los sistemas de escritura, los soportes que se han utilizado a lo
largo del tiempo, tales como piedras, hojas, conchas de tortuga,
entre otros. En la parte en la que están las filigranas expuestas
(de distintas épocas), se posibilita su mejor apreciación a través
de una lupa.
Pero
no solo nos aporta conocimientos sobre la escritura y la palabra. La
imagen y el sonido también tienen cabida en este recorrido temporal.
Así, en las vitrinas aparecen, desde los vinilos más antiguos hasta
los modernos -o ya no tan modernos- Cds.
Que
el papel se creó en China en el siglo II dc y que hoy en día, todo
está automatizado gracias a la masiva industrialización que éste
ha tenido, o que nació con pasta de fibra de vegetales como
principal materia prima, que ahora es la celulosa, son otras de las
cosas que nos ofrece la Biblioteca Nacional hasta el 26 de enero de
2014.

